Mediante la Ley 3/2026, de 27 de mayo, de modificación de la Ley 10/2005, de 21 de junio, de puertos de las Islas Baleares, vigente desde el 31 de mayo de 2026, el legislador balear ha llevado a cabo una reforma significativa del régimen jurídico aplicable a los puertos de su competencia autonómica.
Desde la perspectiva de los clubes náuticos, una de las novedades de mayor trascendencia es la incorporación de una HABILITACIÓN LEGAL QUE PERMITE ACUDIR AL PROCEDIMIENTO De ADJUDICACIÓN DIRECTA DE DETERMINADAS CONCESIONES PORTUARIAS, en aquellos supuestos en que concurran las circunstancias previstas por la ley.
La norma prevé dos vías específicas que permiten acudir a este procedimiento:
a) Clubes náuticos o entidades deportivas sin ánimo de lucro con declaración de utilidad pública
La primera vía opera cuando la solicitud es formulada por un club náutico u otra entidad deportiva sin ánimo de lucro que disponga de la correspondiente declaración de utilidad pública.
En este supuesto, el legislador reconoce la especial función social, deportiva y formativa desarrollada por estas entidades, circunstancia que justifica la posibilidad de acceder a una concesión sin necesidad de un procedimiento competitivo.
b) Reserva de al menos el 80% de los amarres para embarcaciones de hasta 15 metros de eslora.
La segunda vía permite la adjudicación directa cuando las condiciones de la concesión establecen que, como mínimo, el 80% de los amarres disponibles se destinen a embarcaciones de eslora igual o inferior a 15 metros.
Esta previsión responde a la voluntad del legislador de favorecer la náutica social y recreativa, facilitando el acceso a los amarres a las embarcaciones de menor dimensión que constituyen la base principal de la navegación deportiva y de recreo en las Islas Baleares.
Desde una perspectiva jurídica, el punto más relevante de la nueva regulación es que la norma establece que «podrá acudirse en la adjudicación directa», y no que la concesión «se adjudicará directamente».
Esta diferencia terminológica es esencial. La disposición no configura un derecho subjetivo de los clubes náuticos a obtener una concesión por adjudicación directa, sino que atribuye a la Administración portuaria una facultad legal para emplear este procedimiento cuando concurran los requisitos previstos por la ley.
Por lo tanto, los clubes náuticos pueden solicitar la aplicación de este régimen excepcional y la norma habilita expresamente la Administración para que pueda tramitar la concesión sin necesidad de convocar un concurso público. Sin embargo, la decisión administrativa tendrá que estar debidamente motivada y respetar en todo caso los principios generales que rigen la gestión del dominio público, así como el interés público portuario.
La voluntad del legislador resulta clara: reforzar la presencia de los clubes náuticos dentro del sistema portuario de las Islas Baleares y facilitar la continuidad de su actividad mediante mecanismos que permitan la obtención o renovación de concesiones por la vía de la adjudicación directa. Esta voluntad es especialmente evidente cuando se trata de entidades sin ánimo de lucro que desarrollan una función social y deportiva acreditada o cuando la concesión está orientada mayoritariamente a dar servicio a embarcaciones de pequeña y media eslora.
La reforma incorpora varias medidas de interés, entre las cuales destacan:
• La regulación del procedimiento de competencia de proyectos con un tratamiento específico para las entidades deportivas sin ánimo de lucro.
• Los requisitos reforzados para las prórrogas concesionales, con especial relevancia del plan deportivo.
• La previsión de reservas de espacios portuarios para entidades náuticas deportivas sin ánimo de lucro.
• El reconocimiento explícito, a la exposición de motivos, de la función social, deportiva y formativa de los clubes náuticos dentro del sistema portuario balear.

